50 años en el trono del pop
El viernes pasado, cumplio medio siglo de vida Michael Jackson, “el rey del pop”, el niño simpático de los Jackson Five, el ya no tan millonario y
excéntrico Michael Jackson… escribo 50 años de falsedad porque tristemente, el hecho de que alguien tan talentoso, se pierda en los rumbos intrínsecos de la superficialidad, me llama la atención.
Porque eso es lo que siempre nos ha demostrado, ha renegado de su persona y sus orígenes, si no, ¿por qué se volvió blanco y se operó la nariz?
Que si tiene vitiligo, que se compró un rancho, y posee una voz preciosa…
Lo inculparon varias veces de pederastía, y hasta la fecha aún goza de libertad, hasta conocemos una lista inmensa de chistes que nos hablan de Jackson y niños.
A pesar de todos sus defectos y sus excentricidades, para muchos seguirá siendo el rey, nadie con esa forma de bailar y ese “Beat it”.
¿Quién te gustaría que fuera el “rey del pop“?
FRASE CELEBRE
Tener éxito en la vida no es llegar a tener fama, sino a realizar aquello que realmente deseas.
PIROPO
Cuando la noche tiende su manto y el firmamento se viste de azul; no hay lucero que brille como esos bellos ojos que tienes tu.
¿Sabías que practicar o tan solo ver un deporte te puede hacer más inteligente?
Segun un estudio científico afirma que hacer deporte -o incluso ser sólo aficionado- puede mejorar nuestras capacidades cerebrales, pues las partes del cerebro normalmente involucradas en la planeación y el control de acciones, son utilizadas al participar en conversaciones deportivas. Y esto mejora las capacidades cerebrales con un efecto duradero.
El estudio demuestra que las actividades no relacionadas con el lenguaje, como ver o jugar un deporte, mejora la capacidad de entendimiento. Esto ocurre porque las áreas del cerebro normalmente utilizadas para llevar a cabo una acción, se involucran de forma muy activa en el entendimiento del lenguaje.
En el estudio participaron jugadores de hockey, aficionados y gente que nunca había visto o jugado el deporte. Los científicos llevaron a cabo una serie de experimentos en los que los participantes debían escuchar conversaciones sobre el juego.
También escucharon conversaciones sobre actividades simples diarias, como tocar una puerta o barrer el piso. La mayoría entendió el lenguaje de las actividades diarias, pero los jugadores de hockey y los aficionados tuvieron mejores resultados en el entendimiento del lenguaje relacionado a este deporte.
Los escáneres cerebrales mostraron que cuando los jugadores y aficionados de hockey escucharon el lenguaje del deporte, mostraron actividad en la región del cerebro asociada a la planeación y selección de acciones físicas bien aprendidas.
Los expertos afirman que el estudio podría tener implicaciones en el aprendizaje ya que demuestra al comprometerse con una actividad, una persona puede mejorar sus capacidades de entendimiento del lenguaje.
¿Sabías que caminar o dar paseo relajante ayuda a olvidar los problemas?
Así es, se ha demostrado que hay muchos beneficios para el cuerpo caminar aunque sea unos minutos. Aparte nos puede ayudar a mantener nuestra autoestima independientemente de nuestra edad.
Entre entre algunos de los beneficios claros que tiene caminar diariamente entre media hora / una hora, encontramos reducir los distintos dolores de espalda, de cabeza, o a mitigar las distintas tensiones musculares; a mejorar nuestro estado depresivo; a reducir las tensiones diarias, el estrés y la ansiedad; o a reducir la fatiga emocional, entre otras cuestiones más.
Pero también nos ayuda a relajarnos, pues la sociedad en la que vivimos es cada vez más estresante, por ello caminar o dar un tranquilo y relajante paseo, nos ayudará a poner en claro nuestras ideas. Es cierto que los problemas hacen que en ocasiones dejemos de disfrutar de muchos momentos hermosos, por ello es importante poner las cosas en su lugar.
Caminar no va a ser que solucionemos los problemas automáticamente, pero ayudará a relajarnos y así poder tomar decisiones acertadas para enfrentarnos a las presiones. Muchas personas encuentran gran ayuda meditando y aplicando los sabios consejos que encontramos en un libro que la mayoria posee, pero muy pocas personas conocen, la Santa Biblia, incluso hay personas que con el fin de ayudarnos a conocer la Biblia nos visitan en nuestros hogares para enseñarnos desintersadamente, eso nos puede ser de mucha más ayuda, y además no perdemos nada en escuchar.
¿Por qué algunos reciben más spam que otros?
La cantidad de correos electrónicos no deseados (spam) que recibimos cada día depende (entre otros factores) de la primera letra de nuestra dirección de e-mail, según un estudio realizado por la Universidad de Cambridge para el que se han analizado más de 500 millones de mensajes basura.
Según informa la página web de la BBC, las direcciones de correo electrónico que comienzan por las letras A, M o S reciben un 40% de spam, mientras que aquellos que eligieron la Q o la Z para sus direcciones sólo reciben un 20%.
Estas diferencias podrían explicarse por el método que utilizan los spamers a la hora de generar las direcciones a las que bombardean con esos correos que prometen adelgazar en tiempo récord, títulos universitarios de saldo o hasta temas para adultos.
A menudo, explica el autor del estudio, Richard Clayton, los spamers utilizan una dirección real que saben que está activa (pedro@dominio1.com) y le cambian la segunda parte (la que identifica al proveedor del servicio) por otra (pedro@dominio2.com).
Si se tiene en cuenta que en Reino Unido es más habitual que un nombre comience por M a que comience por Q, la razón por la que uno recibirá más correo basura que el otro parece clara.
El chom - Leyenda Maya
Cuenta la leyenda que en Uxmal, una de las ciudades más importantes de El Mayab, vivió un rey al que le gustaban mucho las fiestas. Un día, se le ocurrió organizar un gran festejo en su palacio para honrar al Señor de la Vida, llamado Hunab ku, y agradecerle por todos los dones que había dado a su pueblo.
El rey de Uxmal ordenó con mucha anticipación los preparativos para la fiesta. Además invitó a príncipes, sacerdotes y guerreros de los reinos vecinos, seguro de que su festejo sería mejor que cualquier otro y que todos lo envidiarían después. Así, estuvo pendiente de que su palacio se adornara con las más raras flores, además de que se prepararan deliciosos platillos con carnes de venado y pavo del monte. Y no podía faltar el balché, un licor embriagante que le encantaría a los invitados.
Por fin llegó el día de la fiesta. El rey de Uxmal se vistió con su traje de mayor lujo y se cubrió con finas joyas; luego, se asomó a la terraza de su palacio y desde allí contempló con satisfacción su ciudad, que se veía más bella que nunca. Entonces se le ocurrió que ese era un buen lugar para que la comida fuera servida, pues desde allí todos los invitados podrían contemplar su reino. El rey de Uxmal ordenó a sus sirvientes que llevaran mesas hasta la terraza y las adornaran con flores y palmas. Mientras tanto, fue a recibir a sus invitados, que usaban sus mejores trajes para la ocasión.
Los sirvientes tuvieron listas las mesas rápidamente, pues sabían que el rey estaba ansioso por ofrecer la comida a los presentes. Cuando todo quedó acomodado de la manera más bonita, dejaron sola la comida y entraron al palacio para llamar a los invitados.
Ese fue un gran error, porque no se dieron cuenta de que sobre la terraza del palacio volaban unos zopilotes, o chom, como se les llama en lengua maya. En ese entonces, estos pájaros tenían plumaje de colores y elegantes rizos en la cabeza. Además, eran muy tragones y al ver tanta comida se les antojó. Por eso estuvieron un rato dando vueltas alrededor de la terraza y al ver que la comida se quedó sola, los chom volaron hasta la terraza y en unos minutos se la comieron toda.
Justo en ese momento, el rey de Uxmal salió a la terraza junto con sus invitados. El monarca se puso pálido al ver a los pájaros saborearse el banquete.
Enojadísimo, el rey gritó a sus flecheros:
—¡Maten a esos pájaros de inmediato!
Al oír las palabras del rey, los chom escaparon a toda prisa; volaron tan alto que ni una sola flecha los alcanzó.
—¡Esto no se puede quedar así! —gritó el rey de Uxmal— Los chom deben ser castigados.
—No se preocupe, majestad; pronto hallaremos la forma de cobrar esta ofensa —contestó muy serio uno de los sacerdotes, mientras recogía algunas plumas de zopilote que habían caído al suelo.
Los hombres más sabios se encerraron en el templo; luego de discutir un rato, a uno de ellos se le ocurrió cómo castigarlos. Entonces, tomó las plumas de chom y las puso en un bracero para quemarlas; poco a poco, las plumas perdieron su color hasta volverse negras y opacas.
Después, uno de los sacerdotes las molió hasta convertirlas en un polvo negro muy fino, que echó en una vasija con agua. Pronto, el agua se volvió un caldo negro y espeso. Una vez que estuvo listo, los sacerdotes salieron del templo. Uno de ellos buscó a los sirvientes y les dijo:
—Lleven comida a la terraza del palacio, la necesitamos para atraer a los zopilotes.
La orden fue obedecida de inmediato y pronto hubo una mesa llena de platillos y muchos chom que volaban alrededor de ella. Como el día de la fiesta todo les había salido muy bien, no lo pensaron dos veces y bajaron a la terraza para disfrutar de otro banquete.
Pero no contaban con que esta vez los hombres se escondieron en la terraza; apenas habían puesto las patas sobre la mesa, cuando dos sacerdotes salieron de repente y lanzaron el caldo negro sobre los chom, mientras repetían unas palabras extrañas. Uno de ellos alzó la voz y dijo:
—No lograrán huir del castigo que merecen por ofender al rey de Uxmal. Robaron la comida de la fiesta de Hunab ku, el Señor que nos da la vida, y por eso jamás probarán de nuevo alimentos tan exquisitos. A partir de hoy estarán condenados a comer basura y animales muertos, sólo de eso se alimentarán.
Al oír esas palabras y sentir sus plumas mojadas, los chom quisieron escapar volando muy alto, con la esperanza de que el sol les secara las plumas y acabara con la maldición, pero se le acercaron tanto, que sus rayos les quemaron las plumas de la cabeza. Cuando los chom sintieron la cabeza caliente, bajaron de uno en uno a la tierra; pero al verse, su sorpresa fue muy grande. Sus plumas ya no eran de colores, sino negras y resecas, porque así las había vuelto el caldo que les aventaron los sacerdotes. Además, su cabeza quedó pelona. Desde entonces, los chom vuelan lo más alto que pueden, para que los demás no los vean y se burlen al verlos tan cambiados. Sólo bajan cuando tienen hambre, a buscar su alimento entre la basura, tal como dijeron los sacerdotes.